Breve comentario sobre el reciente auto de 6 de noviembre del Tribunal Supremo, sobre cláusulas suelo en los préstamos hipotecarios

Tras la sentencia del Tribunal Supremo de fecha 9 de mayo de 2013 estábamos esperando el auto que resolviera el último recurso planteado por las entidades bancarias.

Cláusulas suelo

La sentencia de mayo ya nos adelantaba la consideración de nulas, por falta de transparencia, las cláusulas suelo y techo incorporadas a las escrituras de préstamos hipotecarios de determinadas entidades bancarias, tales como BBVA. Estaba pendiente su ratificación por el auto sobre el recurso de nulidad planteado por las entidades bancarias afectadas para saber si por fin podemos hacer frente a las pretensiones de las entidades bancarias con el apoyo de la Jurisprudencia del Tribunal Supremo.

El pasado 6 de noviembre de 2013 por fin se ha dictado el Auto que ha puesto fin a la reclamación de las entidades bancarias y que nos deja bien claro que la sentencia es inatacable en cuanto a sus pronunciamientos.

Aprovecho este espacio en nuestro blog para detallar el más claro de los pronunciamientos del citado Auto (dejaré a parte alguno de carácter técnico a los efectos de claridad de este comentario):

Las entidades bancarias impugnaban el carácter tan generalizado que tenía la sentencia, en cuanto declaraba nula por falta de transparencia cualquier cláusula suelo incorporada de modo estandarizado en un contrato de préstamo y sobre todo, cuya importancia no fuera destacada en el propio contrato (es decir, casi todas). Las entidades bancarias mantenían que cada caso debe ser analizado por separado y que el tribunal Supremo no puede dar este alcance generalizado a dicha interpretación. Pero la respuesta del Tribunal ha sido tajante, se afirma el carácter de cláusulas estandarizadas y propias de contratos masa, por lo que su falta de transparencia acarrea directamente su inaplicabilidad.

Se confirma, además, la nulidad de las mismas como consecuencia de su falta de transparencia, negando la petición de las entidades bancarias a que la consecuencia de la falta de transparencia fuera otra menos severa.

En conclusión, parece ser que por fin se ha reafirmado que cualquier persona que tenga firmada una hipoteca en la que se incluye la cláusula suelo del tipo de interés puede pedir a la entidad bancaria su nulidad y, en consecuencia, que se le aplique el tipo de interés fijo o variable pactado, sin más modificaciones. Debe tenerse en cuenta que el tribunal ha precisado que sólo se devolverá el dinero de los meses que transcurren una vez solicitado por el cliente la anulación de la cláusula, no los meses anteriores durante los que el cliente no ha presentado queja ante la entidad bancaria.

Es de suma importancia presentar la solicitud de anulación de la cláusula suelo por escrito ante la entidad bancaria, y que la recepción de dicho documento sea firmada y/o sellada con la fecha de su entrega en la oficina bancaria.

Andrea Klein
Abogada del despacho Fiscontrol Assessors

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